Jueves, 04 Mayo 2017 00:00 Publicado en Blog

La crisis económica ha dado lugar a una nueva realidad social, y es el fenómeno de la usurpación de viviendas vacías por familias en estado de necesidad.

 

Esta situación, como es por otro lado natural, preocupa sobremanera al sector inmobiliario, pues puede producirse la situación que, debido a la ralentización del mercado en las ventas, las viviendas construidas puedan permanecer un tiempo vacías, con el consiguiente riesgo.

 

Ante una situación de usurpación de una vivienda, si bien el Derecho Penal ha de ser considerado como la última vía debido a su propia configuración, la realidad es que a la hora de la verdad es la jurisdicción más ágil, si es que hay alguna que sea merecedora de tal adjetivo.

 

Establece el Artículo 245.2 del Código Penal que:

"El que ocupare, sin autorización debida, un inmueble, vivienda o edificio ajenos que no constituyan morada, o se mantuviere en ellos contra la voluntad de su titular, será castigado con la pena de multa de tres a seis meses".

Si observamos el tipo penal, observamos que sus elementos son claros:

? Requiere la ocupación sin autorización debida”.

? Requiere en su defecto que los denunciados “Se mantengan en la vivienda contra la voluntad de su titular”: Esto a su vez requiere que el titular de la vivienda manifieste de forma fehaciente e inequívoca su deseo de que los ocupantes abandonen la vivienda.

 

Esto nos lleva a que el propietario de la vivienda, antes del inicio de la acción penal, ha de notificar de forma fehaciente al ocupante su deseo firme y sin ambages de que abandone la vivienda, no debiendo existir entre ambos ningún vínculo contractual.

 

Al igual que en todo conflicto, la estrategia a adoptar es fundamental, de ahí que la labor preventiva del asesor jurídico sea determinante para el buen fin del mismo, por tanto, o dudes en consultarnos y en asesorarte debidamente.

Lunes, 05 Septiembre 2016 00:00 Publicado en Blog

Sin lugar a dudas la imagen de familias desahuciadas es una de las que más hondo ha calado en nuestras conciencias durante la crisis. Ver a una familia como la tuya despojada de su techo es, sin lugar a dudas, algo terrible.

 

Pero para bien o para mal, nuestra realidad no es siempre blanca o negra. Ni siempre el desahuciado es "bueno" ni siempre el propietario es "malo".

 

Es también tristemente frecuente el hecho de que particulares con una propiedad arrendada se vean inmersos en largos y penosos procesos judiciales debido a que su inquilino no le paga. Esa falta de pago, sea cual sea su origen o motivación, también trae graves problemas al propietario, ya que este, en muchas ocasiones, tiene que asumir importantes gastos de la vivienda para poder mantenerla, tales como hipoteca, gastos de comunidad, IBI, etcétera.

 

La realidad es que ante una situación de impago como la descrita no cabe si no iniciar acciones judiciales en el ámbito civil, ya que es en dicha jurisdicción donde ha de librarse tal controversia. Y es que si bien nuestro Código Penal castiga con penas de prisión de hasta dos años la usurpación de bienes inmuebles –la conocida por okupación- dicho acto requiere de violencia en las cosas o intimidación en las personas, lo que no suele darse cuando se trata de un antiguo arrendatario.

 

Si bien esta situación es en mucha ocasiones límite y de gran tensión para el propietario, existen “tentaciones” que hay que evitar, tales como:

-         - Amenazar a los inquilinos

-         - Cortar la luz, el agua, el gas…

-         - Insultos a los inquilinos

-       -   Actos de violencia

 

Y es que todas estas actuaciones, lejos de solucionar el conflicto, no solo lo empeorarán, sino que, además, puede provocar graves consecuencias penales para su autor.

 

Por tanto, si te encuentras ante una situación de impago, la mejor solución es acudir de forma rápida a tu abogado a fin de poder iniciar cuanto antes el proceso judicial adecuado.

 

Jueves, 19 Noviembre 2015 00:00 Publicado en Blog

Si te estás haciendo esta pregunta, la respuesta dependerá inevitablemente de tu contestación a una cuestión anterior. Puntualizar que nos referimos únicamente a las viviendas situadas en la Comunidad de Madrid puesto que a partir de la última reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos la regulación de las viviendas de uso turístico compete a las Comunidades Autónomas; es decir, que para poder responder a la pregunta que pone título a este artículo deberás conocer la normativa vigente de la Comunidad donde se encuentre situado tu inmueble.

 

Esa cuestión previa es la siguiente, ¿la vivienda de tu propiedad que quieres alquilar es tu vivienda habitual o no lo es?

 

  • Si es tu vivienda habitual o una habitación dentro de tu vivienda habitual; en mi opinión, puedes alquilarla a través de plataformas turísticas sin que tenga que ser considerada vivienda de uso turístico y por tanto sin que te sea de aplicación lo dispuesto en el RD 79/2014, al que me referiré a continuación y que ya adelanto contempla una de las regulaciones más restrictivas de las existentes en nuestro país. Y digo mi opinión porque dicha ley, aplicable en la Comunidad de Madrid y de reciente aparición, no es tan clara como desearíamos y las interpretaciones al respecto tampoco son unánimes.

 

  • Si no es tu vivienda habitual, y además; la promocionas en canales de oferta turística, para ser cedida en su totalidad a cambio de un precio y durante un período mínimo de tres meses continuados durante el año natural , entonces NO; no puedes alquilar esa vivienda al menos si no cumples con lo establecido en la ley de referencia y que entre otros requisitos como la inscripción en el Registro de Empresas Turísticas de la Dirección General competente, la presentación de una declaración responsable de inicio de actividad o la firma de un contrato, entre otras; también establece que no podrán alquilarse por un periodo inferior a 5 días (las estadísticas sitúan la media en unos 3 días).

 

Por tanto, si lo que quieres es alquilar tu vivienda habitual durante, por ejemplo, las vacaciones para obtener un ingreso extra; puedes hacerlo a través de cualquiera de las plataformas turísticas que ya todos, a día de hoy, conocemos y sin tener que someterte a lo estipulado en ley vigente para viviendas de uso turístico y eso porque la situación anterior no encaja en el supuesto del que dicha ley parte.

 

Fuera como fuese, esta realidad, la del consumo colaborativo; es una realidad que sobrepasa y avanza con mucha rapidez y a la que nuestra regulación no sabe cómo adaptarse, pero siempre que tengas alguna duda, puedes consultarnos sin compromiso, ya que es fundamental para adoptar cualquier decisión una correcta asesoría legal.