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Viernes, 10 Febrero 2017 00:00 Publicado en Blog

Sin bien la mayoría de nosotros conoce, al menos a grandes rasgos, que significa contraer matrimonio en régimen de gananciales o en régimen de separación d bienes; no siempre está tan claro con respecto de algunos bienes, si los mismos son privativos o comunes; lo que además no nos preguntaremos, seguramente, hasta que se produzca la disolución del matrimonio y con ello probablemente comiencen los problemas. Así, es necesario saber en primer qué, y entre otros, son bienes gananciales y por tanto de ambos cónyuges:

- Los obtenidos por el trabajo de cualquiera de los cónyuges a partir del matrimonio, como son las nóminas en caso de trabajo por cuenta ajena.

- Los frutos, rentas o intereses a partir del matrimonio, tanto si derivan de bienes gananciales como de bienes privativos. Así por ejemplo: el alquiler que pague el inquilino de un piso tuyo privativo una vez celebrado el matrimonio, pasará a ser un bien ganancial.

Todo lo que se obtenga a título oneroso con bienes comunes y con independencia del destino del mismo. Así, si durante el matrimonio se compra con dinero común un vehículo para uno de los cónyuges y que solo va a ser utilizado por él; dicho vehículo tendrá carácter ganancial. Sin embargo, si bien lo anterior puede resultar más o menos claro para la mayoría, en otros supuestos la calificación como bien común o privativo igual no es tan intuitivo.

Así por ejemplo, será habitual que nos preguntemos: ¿Qué ocurre si ya casados, uno de los cónyuges hereda determinados bienes de su padre o de su madre? ¿ó si ya casados, el padre o madre de uno de los cónyuges decide hacerle a este una donación?.

En ambos casos, el bien obtenido a título gratuito (heredado o donado) será un bien privativo del cónyuge que lo ha recibido.

Y si durante el matrimonio me despiden, ¿qué ocurre con la indemnización que reciba uno de los cónyuges? La indemnización por despido que corresponda con años trabajados vigente el matrimonio, será ganancial.

Sin embargo, si la indemnización que recibe uno de los cónyuges deriva del resarcimiento de un daño sufrido por él, será privativo. Así por ejemplo, una indemnización por unas lesiones sufridas en un accidente. Por tanto; muchos son los supuestos en los que, una vez nos lo planteemos – probablemente y como decía al inicio, ante una situación de crisis- tengamos dudas sobre si ese bien es común o por el contrario privativo de uno de los cónyuges; siendo de vital importancia conocer todos estos extremos y poder decidir, antes de contraer matrimonio y en disposición de toda la información, en que régimen es en el que queremos casarnos.

Si quieres que estudiemos tu caso particular, puedes contactar con nosotros en Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o en 91 345 76 04, somo asesores legales en Madrid.

Lunes, 14 Septiembre 2015 00:00 Publicado en Blog

Hoy en día es ya habitual que las parejas decidan poner fin a su convivencia en un determinado momento de su relación. Cuando fruto de esa relación nacieron hijos, el proceder normal será el de atribuir la patria potestad a ambos progenitores y la guarda y custodia a uno de ellos.

Por su parte, el progenitor al que no le haya sido atribuido esa guarda y custodia gozará, tal y como establece nuestro Código Civil en su artículo 94, del derecho de visitarlos, comunicar con ellos y tenerlos en su compañía (..) el tiempo, del modo y en el lugar que determine el Juez.

Este derecho de visitas constituye según nuestro Tribunal Supremo (STS de 19 de octubre de 1992), la continuación o reanudación de la relación paterno filial, evitando la ruptura, por falta de convivencia, de los lazos de efecto que deben mediar entre ellos.

Sin embargo, no es infrecuente que el progenitor que ostenta la custodia infrinja este régimen de visitas y vulnere por tanto, el derecho del otro progenitor.

¿Qué consecuencias tiene este comportamiento?

Hasta ahora, es decir, hasta el día 1 de julio de 2015 cuando entra en vigor la última reforma de nuestro Código Penal, la conducta anteriormente descrita era constitutiva de una falta recogida en el artículo 618.2 del Código Penal y castigada con la pena de multa de 10 días a 2 meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 1 a 30 días. Sin embargo, a través de esta última reforma se deroga el Libro III del Código Penal despareciendo tanto esta como el resto de faltas.

Por tanto en la actualidad, eliminada la vía anterior para castigar estas conductas, deberemos acudir a la vía civil interponiendo una demanda de ejecución de sentencia (en la que se fijara el régimen de visitas que se ha infringido).

En muchas ocasiones, estos incumplimientos no suceden de manera aislada sino que se suelen repetir a lo largo del tiempo.

Cuando estemos entonces, ante incumplimientos reiterados podemos además, solicitar en la demanda de ejecución que se imponga una multa coercitiva; pudiendo además solicitar que se aperciba al progenitor incumplidor de que en caso de reiterar su conducta podrá incurrir en un delito de desobediencia del artículo 556 del Código Penal. Volvemos de nuevo a la vía penal, pero bajo otras condiciones.

En todo caso, cuando estas conductas se conviertan en proceder habitual del progenitor custodio, lo más recomendable será interponer una demanda de modificación de régimen de guarda y custodia alegando ese incumplimiento reiterado del régimen de relaciones personales.

Jueves, 02 Julio 2015 00:00 Publicado en Blog

Hoy en día es ya habitual que las parejas decidan poner fin a su convivencia en un determinado momento de su relación. Cuando fruto de esa relación nacieron hijos, el proceder normal será el de atribuir la patria potestad a ambos progenitores y la guarda y custodia a uno de ellos.

Por su parte, el progenitor al que no le haya sido atribuido esa guarda y custodia gozará, tal y como establece nuestro Código Civil en su artículo 94, del derecho de visitarlos, comunicar con ellos y tenerlos en su compañía (..) el tiempo, del modo y en el lugar que determine el Juez.

Este derecho de visitas constituye según nuestro Tribunal Supremo (STS de 19 de octubre de 1992), la continuación o reanudación de la relación paterno filial, evitando la ruptura, por falta de convivencia, de los lazos de efecto que deben mediar entre ellos.

Sin embargo, no es infrecuente que el progenitor que ostenta la custodia infrinja este régimen de visitas y vulnere por tanto, el derecho del otro progenitor.       

¿Qué consecuencias tiene este comportamiento?

Hasta ahora, es decir, hasta el día 1 de julio de 2015 cuando entró en vigor la última reforma de nuestro Código Penal, la conducta anteriormente descrita era constitutiva de una falta recogida en el artículo 618.2 del Código Penal y castigada con la pena de multa de 10 días a 2 meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 1 a 30 días. Sin embargo, a través de esta última reforma se deroga el Libro III del Código Penal despareciendo tanto esta como el resto de faltas.

Por tanto en la actualidad, eliminada la vía anterior para castigar estas conductas, deberemos acudir a la vía civil interponiendo una demanda de ejecución de sentencia (en la que se fijara el régimen de visitas que se ha infringido).

En muchas ocasiones, estos incumplimientos no suceden de manera aislada sino que se suelen repetir a lo largo del tiempo.

Cuando estemos entonces, ante incumplimientos reiterados podemos además, solicitar en la demanda de ejecución que se imponga una multa coercitiva; pudiendo además solicitar que se aperciba al progenitor incumplidor de que en caso de reiterar su conducta podrá incurrir en un delito de desobediencia del artículo 556 del Código Penal. Volvemos de nuevo a la vía penal, pero bajo otras condiciones.

En todo caso, cuando estas conductas se conviertan en proceder habitual del progenitor custodio, lo más recomendable será interponer una demanda de modificación de régimen de guarda y custodia alegando ese incumplimiento reiterado del régimen de relaciones personales.

Si tienes cualquier duda o estás viviendo una situación como la aquí descrita recuerda que puedes contar con nuestros abogados.