BLOG

¿Qué ocurre con las infracciones del régimen de visitas?

Escrito por  Jueves, 02 Julio 2015 00:00

Hoy en día es ya habitual que las parejas decidan poner fin a su convivencia en un determinado momento de su relación. Cuando fruto de esa relación nacieron hijos, el proceder normal será el de atribuir la patria potestad a ambos progenitores y la guarda y custodia a uno de ellos.

Por su parte, el progenitor al que no le haya sido atribuido esa guarda y custodia gozará, tal y como establece nuestro Código Civil en su artículo 94, del derecho de visitarlos, comunicar con ellos y tenerlos en su compañía (..) el tiempo, del modo y en el lugar que determine el Juez.

Este derecho de visitas constituye según nuestro Tribunal Supremo (STS de 19 de octubre de 1992), la continuación o reanudación de la relación paterno filial, evitando la ruptura, por falta de convivencia, de los lazos de efecto que deben mediar entre ellos.

Sin embargo, no es infrecuente que el progenitor que ostenta la custodia infrinja este régimen de visitas y vulnere por tanto, el derecho del otro progenitor.       

¿Qué consecuencias tiene este comportamiento?

Hasta ahora, es decir, hasta el día 1 de julio de 2015 cuando entró en vigor la última reforma de nuestro Código Penal, la conducta anteriormente descrita era constitutiva de una falta recogida en el artículo 618.2 del Código Penal y castigada con la pena de multa de 10 días a 2 meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 1 a 30 días. Sin embargo, a través de esta última reforma se deroga el Libro III del Código Penal despareciendo tanto esta como el resto de faltas.

Por tanto en la actualidad, eliminada la vía anterior para castigar estas conductas, deberemos acudir a la vía civil interponiendo una demanda de ejecución de sentencia (en la que se fijara el régimen de visitas que se ha infringido).

En muchas ocasiones, estos incumplimientos no suceden de manera aislada sino que se suelen repetir a lo largo del tiempo.

Cuando estemos entonces, ante incumplimientos reiterados podemos además, solicitar en la demanda de ejecución que se imponga una multa coercitiva; pudiendo además solicitar que se aperciba al progenitor incumplidor de que en caso de reiterar su conducta podrá incurrir en un delito de desobediencia del artículo 556 del Código Penal. Volvemos de nuevo a la vía penal, pero bajo otras condiciones.

En todo caso, cuando estas conductas se conviertan en proceder habitual del progenitor custodio, lo más recomendable será interponer una demanda de modificación de régimen de guarda y custodia alegando ese incumplimiento reiterado del régimen de relaciones personales.

Si tienes cualquier duda o estás viviendo una situación como la aquí descrita recuerda que puedes contar con nuestros abogados.

 

 

Visto 4029 veces