Jueves, 14 Mayo 2015 00:00 Publicado en Blog

Sin duda hoy nos encontramos ante lo que podemos calificar de jornada "histórica" ya que nos podemos encontrar ante la primera huelga de futbolistas de Primera División de la historia.

Y es que la jornada de hoy es fundamental, porque si bien cabe un acuerdo hasta el último momento, hoy decidirá la Audiencia Nacional si la huelga convocada por el sindicato de los futbolistas (AFE) es o no ilícita.

La Liga de Fútbol Profesional (LFP) ha demandado a la AFE por considerar que en virtud de lo establecido en el artículo 11 del Real Decreto Ley 17/1977 de 4 de marzo que regula el Derecho a Huelga es ilegal, recordemos que dicho precepto señala que lo son: 

  • a) Cuando se inicie o sostenga por motivos políticos o con cualquier otra finalidad ajena al interés profesional de los trabajadores afectados.
  • b) Cuando sea de solidaridad o apoyo, salvo que afecte al interés profesional de quienes la promuevan o sostengan.

Y es que la LFP sostiene, no sin acierto en mi opinión, que dado que la huelga no se dirige contra la propia LFP sino contra el Gobierno por el Real Decreto 5/2015 por el que se regula el reparto de Derechos Audiovisuales nos encontramos ante una huelga política. Además de esto, parece evidente que si bien está en mano de la LFP el presionar al Ejecutivo, lo cierto es que no está en su mano decidir nada.

Pero no es el único conflicto, ya que existe una segunda "huelga", esta convocada por la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). 

Entrecomillo la palabra huelga porque en realidad es una suspensión (comunicado aquí) en todas las categorías, lo que afecta directamente al fútbol profesional, ya que si bien la LFP organiza y gestiona la Liga, los árbitros los aporta y gestiona la RFEF en virtud del Convenio de Coordinación entre ambas instituciones.

El conflicto está asegurado, ya que  el Convenio de Coordinación señala que "la RFEF garantiza, salvo causa de fuerza mayor, la prestación de los servicios arbitrales", lo que parece que va a incumplir.

Dicho conflicto relativo a los árbitros entre LFP y RFEF podría, y debería, encontrar solución en el propio Convenio de Coordinación, el cual sitúa al Consejo Superior de Deportes (CSD) como pieza para resolver este conflicto.

Pero ¿y si no se resolviera? ¿Qué ocurriría? La verdad que son muchas las interrogantes, pero trataremos de responder a algunas de ellas:

¿Si hay huelga se acabaría la Liga?

En puridad sí. Cuando se produce una huelga, las jornadas de trabajo no realizadas no se recuperan, por lo que la LIga terminaría en la jornada 36.

¿Qué consecuencias jurídicas tendría que se finalice de forma anticipada la Liga?

Parecen difíciles de prever ante la avalancha de ellas, pero hemos de pensar que se estarían incumpliendo con la cesión y comercialización de derechos audiovisuales, con los aficionados y sus abonos y entradas, con los patrocinadores, en definitiva, nos podemos aventurar a un aluvión de acciones judiciales.

¿Podrían jugar los equipos con jugadores del "filial"?

No. La ley de huelga establece que no se podrá sustituir a los huelguistas.

¿Podrían contratarse a árbitros extranjeros?

Sí. Como he señalado, la RFEF y sus arbitros no hacen huelga, sino que suspenden las competiciones, luego si la RFEF incumple el Convenio de Coordinación con la LFP, en última instancia esta podría acudir a otros árbitros.

En definitiva, nos esperan días -pocos porque se ha de resolver antes del sábado- apasionantes para el Derecho Deportivo.

 

 

Foto de www.elgoldigital.com